LOS ÚNICOS PRIVILEGIADOS ERAN (¿SON?) LOS ÑIÑOS ¿AHORA HAY DERECHO A MATARLOS ANTES DE NACER?

En un artículo publicado el 20 de marzo en este mismo semanario, titulado “¿Aborto al servicio de las finanzas internacionales?”, mostramos que la promoción de este falso “derecho” de eliminar al hijo en el vientre materno, impulsado por el seudo progresismo pro-abortista vernáculo, liberal o izquierdista/izquierdoso, no hace otra cosa que reproducir el proyecto genocida planeado, diseñado y promovido por el Imperialismo internacional del Dinero para poder gozar “en paz” del disfrute de las riquezas que acumula insaciablemente, en perjuicio de los pueblos y naciones del mundo.

Que quienes sustentan su “ideario” político en concepciones y doctrinas que no tienen raíz histórica nacional, sino que provienen de otras latitudes, repitan al pie de la letra proyectos tan delicados y graves como impulsar la pena de muerte para inocentes e indefensos, como son los niños en el vientre materno, en definitiva no puede sorprender demasiado. Aunque sí llama la atención su coincidencia de fondo.

Pero que quienes se autoproclaman “peronistas” apoyen un proyecto de este tipo sorprende y llama la atención en grado sumo, porque se trata de un proyecto impulsado fundamentalmente por la familia Rockefeller, en nombre de la oligarquía financiera mundial. Son “peronistas” a la Rockefeller, verdadera impostura política propia de mercenarios.

No hay la más mínima alusión a políticas antinatalistas de ninguna especie, ni en Perón ni en Evita, ni tampoco en el ideario justicialista expresado en la Doctrina Peronista, como tampoco en La razón de mi vida ni en Historia del Peronismo, textos magistrales de Eva Perón.

Quiénes se dicen “peronistas” olvidan, ignoran o, peor aún, ocultan que Juan Domingo Perón declaró expresamente: “Es indudable, pues, que la humanidad necesita una política demográfica. Debe tenerse en cuenta que una política demográfica no produce los efectos deseados si no va acompañada de una política económica y social correspondiente. De todos modos, mantener el actual ritmo de crecimiento de la población humana no es tan suicida como mantener el despilfarro de los recursos naturales en los centros altamente industrializados donde rige la economía de mercado o en aquellos países que han copiado sus modelos de desarrollo. Lo que no debe aceptarse es que la política demográfica esté basada en la acción de píldoras que ponen en peligro la salud de quienes las toman o de sus descendientes” (Modelo Argentino para el Proyecto Nacional, Primera Parte: “Antecedentes histórico-políticos que conducen al Modelo Argentino”).

Como se puede apreciar, para Perón toda política demográfica, para ser seria, debe estar acompañada de su correspondiente política económica y social. Impulsar un crecimiento y desarrollo económico e implementado políticas anticonceptivas es lo que se hace en China, es decir, crecimiento material asentado sobre un mar de asesinados antes de nacer. Pero para un país como el nuestro, sub-poblado, ni siquiera los anticonceptivos aceptaba Perón en el marco de un desarrollo nacional integral, mucho menos la implementación de facto y anticonstitucional de aprobar la aplicación de la pena de muerte para los niños en el seno materno. Es que en la concepción humanista y cristiana de la Doctrina Peronista (o Justicialista), todavía vigente, LOS ÚNICOS PRIVILEGIADOS ERAN Y SON LOS NIÑOS. Pero estos seudo dirigentes “peronistas” parecen haber olvidado las enseñanzas de Perón, si es que alguna vez las aprendieron.

Lo que aumenta la indignación es que algunos de estos personajes pro-pena de muerte para los niños por nacer se dan aires de “discípulos” o “continuadores” de Ramón Carrillo. Pero es lógico: si no tienen el más mínimo pudor ni vergüenza para usar la memoria de Perón, menos lo tendrán para usar y manipular la figura del gran patriota de origen santiagueño que murió en la pobreza, exiliado en Brasil.

Si realmente hubieran conocido o se hubieran informado de la obra de Ramón Carrillo. Si fueran peronistas en serio sabrían que en el año 1950 el Ministerio de Salud de la Nación promovió una campaña de Protección para los bebés en el seno materno, llamada “Protegido desde antes de nacer”.

Esta campaña fue el antecedente y prólogo de dos acciones a favor de los niños, llevada a cabo en el año 1951 por Carrillo: la proclamación de los “Derechos del Recién Nacido” y la proclamación de las “Necesidades del Niño”, que fueron recopiladas y publicadas en un libro de su autoría, Nace un hijo, que por resolución N. 41749, del 27/12/1951, fue distribuido gratuitamente (su primera edición) “entre todas las madres argentinas, dando especial preferencia a las que trabajan, en oficinas, fábricas o talleres”.

¿Cuáles son esos Derechos?

LOS DERECHOS DEL RECIÉN NACIDO

  1. Derecho a tener padre y madre.
  2. Derecho a ser deseado y recibido con alegría y tranquilidad.
  • Derecho a que se le suministre el mejor alimento: la leche de su propia madre.
  1. Derecho a que se le eduque desde su nacimiento.
  2. Derecho a que se investiguen las causas de su llanto.
  3. Derecho a la luz, al sol y al aire libre.
  4. Derecho a tener un ajuar adecuado y limpio.
  • Derecho a dormir solo en su cuna.
  1. Derecho a no ser juguete de los mayores.
  2. Derecho a la higiene.
  3. Derecho a la asistencia médica.

XII. Derecho a que sus padres sepan cómo se desarrolla.

 

A primera vista, se puede apreciar que a pesar de haber vivido 34 años en “democracia”, en la Argentina estamos muy lejos de vivir en la Argentina de Perón y Carrillo: son muy pocos los niños que tienen acceso a esos derechos.

¿Cuáles son las Necesidades del niño que hay o habría que contemplar en una sociedad “democrática”?

NECESIDADES DEL NIÑO

  1. PREVISIÓN. Necesita llegar a la vida con un máximo de seguridad y un mínimo de previsiones para su porvenir.
  2. HOGAR. Necesita un hogar bien constituido e ignorar las diferencias entre sus padres.
  3. ASISTENCIA. Necesita protección jurídica y sanitaria.
  4. COMPRENSIÓN. Necesita ser comprendido y tratado con amor y cariño.
  5. ALEGRÍA. Necesita jugar y gozar de la compañía de otros niños, para su esparcimiento.
  6. NATURALEZA. Necesita tener contacto con la naturaleza en un ambiente optimista.
  7. ROPA Y TECHO. Necesita poseer ropa higiénica y vivir bajo un techo confortable, protegido contra toda inclemencia del tiempo.
  8. ALIMENTO. Necesita una alimentación agradable, apropiada y suficiente.
  9. EDUCACIÓN. Necesita una educación formativa, intelectual, moral, social y física.
  10. VOCACIÓN. Necesita poder desarrollar sus nobles inclinaciones naturales y su propia vocación.
  11. PATRIA. Necesita tener Patria y amarla.
  12. DIOS. Necesita conocer a Dios y el eterno destino del hombre.

 

¿Qué pueden hacer esos pretendidos “peronistas” que militan activamente a favor de la implantación de la pena de muerte para los niños por nacer, si son honestos? Parafraseando la frase evangélica –“no se puede servir a dos señores a la vez, a Dios y al dinero”, tienen que decidir si van a seguir el ideario de Perón o el proyecto genocida de los Rockefeller, y dejar así de lado la hipocresía o la impostura. En todo caso, algunos de estos pretendidos “peronistas” a la Rockefeller tendrían que ser honestos y reconocer públicamente que anteriormente supieron trabajar al servicio del Proceso de Reorganización Nacional, en las intervenciones militares a los gremios Utedyc y Uocra, bajo las órdenes directas de los coroneles Pedro Coria y Juan Bautista Menvielle.

Es llamativo, pero lo que tienen en común la militancia en el Proceso de Reorganización Nacional y la militancia a favor del aborto es que ambas comparten una misma política de fondo: la desaparición forzada de personas, de militantes políticos y sociales en un caso y de los niños por nacer en el otro. Por eso, a estos personajes habría que pedirles que hagan una primera opción, antes de cualquier definición que adopten: o Perón o Rockefeller-Videla-Martínez de Hoz.

Pero no pueden mezclar ambas opciones: o uno o el trío de la muerte.

 

José Arturo Quarracino                               Juan Carlos Vacarezza

Secretario Político                                         Secretario General

Movimiento “Primero la Patria”

 

Publicado en Política del Sur, Año 13 – No. 570

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¿POR QUÉ SE MERCANTILIZA Y SE CORROMPE LA POLÍTICA?

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Una máxima famosa expresada en los evangelios, en boca de Jesucristo, es que “no se puede servir a dos señores: a Dios o al dinero”. Significa que el que quiere acumular riquezas no puede vivir al servicio de Dios, y el que quiere servir a Dios no debe pretender hacerse rico.

No sólo en el mundo bíblico se piensa de esta manera. El famoso filósofo ateniense Platón escribió un famoso texto sobre la organización de la vida comunitaria, La República, en el que expresa que, para impedir que los gobernantes se corrompan y utilicen sus cargos para enriquecerse personalmente, no debían tener posesiones, propiedades ni riquezas, para no tentarse en el ejercicio de la función pública. Su subsistencia individual la garantizaba el Estado, pero no podían tener nada a su nombre ni considerarlo propio. La polis, la comunidad en su conjunto, formaba en la virtud y en la moral a los candidatos a gobernantes, para que administraran con justicia, pensando siempre en el bien de los gobernados y de la comunidad toda.

Refiriéndonos solamente a nuestra historia patria, tenemos numerosos ejemplos de varones y mujeres de nuestra tierra que vivieron en forma acorde a lo expresado líneas arriba. José Artigas, Manuel Belgrano, José de San Martín, Juan Manuel de Rosas, Manuel Dorrego, María de la Paz y Figueroa, Juana Azurduy de Padilla, Manuela Pedraza, Martina Céspedes, Ángel Vicente Peñaloza, Felipe Varela, Juan Bautista Alberdi, Leandro Alem, Lisandro de la Torre, Hipólito Yrigoyen, Arturo Illía, Juan Domingo Perón, entre otros. En todos estos casos, estas grandes personalidades históricas terminaron su vida pública con mucha menos riqueza que la que tenían al comienzo de su actividad política. Ejemplo paradigmático fue el Brigadier General Juan Manuel de Rosas, quien ya era muy rico al llegar al cargo de Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, a la que administró sin desviar un solo peso en beneficio personal suyo, tal como constataron sus enemigos luego de la derrota en Caseros en 1852.

En líneas generales, todas estas figuras nacionales recibieron como pago por su servicio a la patria la muerte, la pérdida de sus bienes y el exilio.

Distinta fue la actitud de un sector minúsculo –la oligarquía vernácula- pero poderoso de la sociedad argentina, subordinado históricamente al poder económico internacional angloamericano y que supo adueñarse del manejo del Estado para someter servilmente la Argentina a los intereses políticos-económicos de ese poder extranjero imperialista.

Para decirlo suavemente, uno de los mayores déficits que presenta la democracia post-Proceso, a partir de 1983, ha sido el predominio directo e indirecto de este sector oligárquico en la vida política nacional, que ha provocado la restauración de la condición colonial de nuestro país, el saqueo del Estado en beneficio de unos pocos y el empobrecimiento de la mayoría del pueblo, gran parte del mismo viviendo en condiciones miserables, a pesar de las “bondades” de una democracia “renga” o falsa. Decimos democracia “renga” o falsa ya que no sólo ha sido incapaz de extirpar la matriz económico-financiera instaurada por el Proceso cívico-militar iniciado en 1976, sino que además ha dejado intacto el corpus jurídico-legal que lo sustentó. Prueba de ello es que en los 32 años de vida “democrática” sigue vigente, vivita y coleando la Ley de Entidades Financieras 21526/77, sancionada el 14 de febrero de 1977 por Jorge Videla, José A. Martínez de Hoz y Julio Gómez. Democracia “renga” o falsa que ha elevado a niveles catastróficos e inverosímiles, imposible de pagar, una deuda pública externa e interna que consume todos los años el trabajo, la riqueza y el ahorro de todo el pueblo argentino.

Salvo honrosas y mínimas excepciones, la dirigencia política “nacional y popular”, “democrática” y progresista se ha sometido a las delicias crematísticas que el poder oligarca sabe compartir, en mínimas cantidades cuando se las compara con las cifras que saben rapiñar de las arcas públicas. En vez de combatir la injusticia social y el neocolonialismo instaurados estas últimas décadas, esa dirigencia se asoció en lo que podría calificarse como administración de la decadencia. No hay ningún dato económico que muestre una mejoría respecto al nivel de vida de las décadas 1970-1980: desde 1983 a la fecha nunca se logró que el salario real alcanzara el nivel de 1974; en los dorados años “nac&pop” los asentamientos-villas miserias se centuplicaron, a pesar del crecimiento económico declamado; el cacareado “modelo productivo de matriz diversificada con inclusión social” vivió exclusivamente de los ingresos de la soja y del endeudamiento externo.

En nombre del radicalismo y del peronismo la Argentina ha retrocedido a la condición que padecía en los años previos al surgimiento del peronismo. El mismo juicio formulado por Raúl Scalabrini Ortiz en 1936 (Política británica en el Río de la Plata) respecto a la Argentina sigue vigente hoy, 80 años después: menos de diez empresas manejan el comercio exterior argentino, los argentinos no somos dueños de nada, más de la mitad del país está en manos de empresas e individuos extranjeros (mayormente británicos) y los que habitamos en este suelo patrio ignoramos totalmente lo que pasa realmente en la vida económica nacional. En palabras de Scalabrini Ortiz, está sabiamente organizada la ignorancia de lo que nos pasa y de hacia dónde vamos. Por eso hoy, casi en su totalidad, la dirigencia nacional no piensa en una revolución que vuelva a dignificar a los trabajadores, forjar una nueva independencia económica y reinstaurar una nueva Justicia social. Sólo piensa en “gestionar”, que en buen romance significa muchas veces hacer negocios desde la administración pública. Por eso muchos “gestionadores” han alcanzado en la función pública un nivel de ingresos y de vida increíble e inexplicable.

Por primera vez en la historia argentina, la oligarquía portuaria y prebendaria llegó al gobierno por medio de los votos, gracias a los desastres seriales provocados por la “guerrilla nac&pop” de Puerto Madero-El Calafate y sus “comandantes de la obra pública y de la evasión fiscal”. Gracias a ello, hoy nos gobierna un presidente nacido en cuna de oro, que nunca pasó necesidades, cuya familia creció gracias a los negocios del Proceso y de la Democracia, que nos dice que “para salir de la pobreza hay que crecer durante 20 años”, cosa que no han hecho sus amigos y parientes, enriquecidos con la obra pública en menos de una década. Gobiernan los gerentes de multinacionales y las familias con empresas formadoras de precios, que subsidian a empresarios siempre oficialistas (presentes en todos los gobiernos, desde el Proceso hasta ahora, privatistas a la hora de los negocios con beneficios pero estatistas cuando sufren pérdidas), mientras les imponen ajustes a la mayoría del pueblo. Una muestra de cómo “cuidan la transparencia”: mientras el proyecto del muro Estados Unidos-México tiene un costo de 40 mil millones de dólares para una extensión de 1.600 km., el proyecto del soterramiento del tren Sarmiento nos costará 10 mil millones de dólares, para una extensión de 40 km. ¿Hace falta decir que la principal empresa beneficiaria de esta obra es aquélla cuyo dueño es el primo presidencial? En el ajuste tarifario de la luz de estos días, tanto Clarín como La Nación destacaron que “las empresas recibieron un aumento mayor al que esperaban” y que así “mejoraron sus balances”. ¿Hace falta decir que el socio y administrador de la fortuna presidencial, el señor Nicolás Caputo, es accionista de Edesur, y que el señor Marcelo Midlin, con su empresa Pampa Energy (socia del Consejo de las Américas), es uno de los dueños de Edenor? Y después nos quieren hacer creer que no gobiernan para los ricos.

Para no ser menos, varios ministros y sus empresas familiares se quedan con los mejores negocios de exportación (por ejemplo, la familia Braun, con la cuota Hilton de exportación de carne) o con grandes empresas productora de alimentos (por ejemplo, la familia Bosch, flamante dueña de la pollera Cresta Roja).

Como se puede apreciar, el Estado de Bienestar ha estado y está siempre presente: o a favor del pueblo (cuando gobernó Perón) o a favor de la oligarquía portuaria (ya sea con gobiernos neoliberales o progresistas, lo mismo da).

¿Qué hacer ante tanta mediocridad reinante? La misma situación padeció en el siglo I a. C. el imperio romano, en el cual muchas veces gobernaban los incapaces, los mediocres y los ineptos. Ante el pretexto del no compromiso en la vida pública, a causa del predominio de personajes no dignos de ejercer cargos públicos, el gran escritor y político Marco Tulio Cicerón responde que “los hombres honestos, enérgicos y dotados de valor no tienen causa más justa para participar en la vida política que el no vivir sometidos a los canallas, y no permitir que el Estado [la Patria] sea deshecho por ellos”. Pero esta participación rechaza el obrar impulsivo, reclama la capacitación y la formación serias: “no se puede acudir de improviso y cuando se quiere en defensa del Estado, aunque se vea cercado de peligros, si no estás en condiciones de hacerlo” (Sobre la República, Libro I).

Es que en última instancia, “un pueblo en el que se debilita la idea mística de patria, desaparece de la historia sin ni siquiera tener tiempo de recorrer las etapas de su decadencia”, tal como afirma el sociólogo y físico francés Gustave Le Bon.

 

José A. Quarracino                                           Juan Carlos Vacarezza

Secretario Político                                                           Secretario General

Movimiento “Primero la Patria”

 

[Publicado en Política del Sur, 15 de febrero de 2016, Año 10 No. 523]

¿QUÉ TE PASA, ARGENTINA, QUE NO ENCONTRÁS EL RUMBO?

En su retorno en 1972, luego del infame exilio que sufrió durante 18 años, Juan Domingo Perón sostuvo que el problema más grave que enfrentaba la Argentina de ese entonces era la destrucción del hombre, y después la destrucción del Estado. Para el gran estadista que era, el problema de fondo no eran los datos políticos ni económicos, sino la degradación espiritual y cultural que habían sufrido los argentinos y sus instituciones fundamentales.

Esa destrucción fue el fruto de las acciones que el poder político y económico británico –el verdadero autor y promotor de la contrarrevolución de 1955- había llevado a cabo para destruir la obra de gobierno peronista, que no sólo había promovido el crecimiento económico del país sino también su desarrollo social con justicia, todo ello sin endeudarse en lo más mínimo con el poder financiero internacional. Ese intento destructor británico resultó infructuoso en su aspecto material, de tal forma que el historiador anglo-canadiense Henry Stanley Ferns sostuvo que “sólo una guerra civil devastadora podía derribar la obra revolucionaria de Perón” (La Argentina, Editorial Sudamericana, Buenos Aires 1969, pp. 246-247). Pero sí fue exitoso en el debilitamiento cultural y espiritual de muchos miembros de la comunidad nacional, al sembrar incertidumbre, escepticismo en las propias fuerzas y olvido de las grandes causas que ennoblecen al ser humano y a los pueblos.

Para solucionar esa destrucción humana y estatal Perón propuso la unión nacional y la revolución en paz “sin que cueste la vida de un solo argentino” para reencauzar a la Argentina a su destino histórico. Aún habiendo obtenido el 62,9% de los votos del padrón electoral en las elecciones de setiembre de 1973, convocó a tal fin a la casi totalidad de las fuerzas políticas nacionales para que colaboraran con la tarea de liberación y reconstrucción de la Nación, resaltando, entre otras cosas, que “para un argentino no debe haber nada mejor que otro argentino”.

Perón ante la gloria

Luego de la muerte de Perón, el “matrimonio” entre el capital industrial-financiero multinacional y la ultraizquierda antiperonista en sus distintas versiones dio paso al nefasto Proceso cívico-militar de 1976, cuya autoría y paternidad corresponde al clan Rockefeller y al sistema de poder mundial que impulsó en 1973 con la conformación de la Comisión Trilateral. Este Proceso encaró con éxito la profecía del historiador citado, retrotrayendo a la Argentina a la situación neocolonial imperante hasta el 3 de junio de 1943 y encarando sin éxito la desaparición del Peronismo.

La restauración “democrática” de 1983 en adelante y en sus diversas variantes social-demócratas y liberales fue impotente e incapaz de recuperar la Argentina industrial y soberana instaurada por el Peronismo, más bien “se asoció” al gerenciamiento neocolonial impuesto a nuestra Patria. Prueba de ello es que las leyes ultraliberales implementadas por el Proceso (por ejemplo, la Ley de Entidades Financieras promulgada por Videla-Martínez de Hoz en 1977), las políticas desindustrializadoras y privatizadoras, la concentración y extranjerización económicas, nunca fueron revertidas, a pesar de los 32 años “democráticos” transcurridos. En última instancia, el “progreso revolucionario” impulsado se limitó a reemplazar el pleno empleo por la limosna clientelar, a promover asentamientos humanos en basurales contaminados e infectados, a asegurar ganancias extraordinarias a las multinacionales petroleras y mineras, a darle independencia plena de acción al poder financiero (local e internacional), a incrementar la deuda pública externa a niveles impagables, etc. Pero mucho peor fue la impotencia de gran parte de la dirigencia política (a veces acompañada de complicidad) de impedir la degradación de los valores morales y éticos fundantes del obrar político, la intención de imponer un falso conflicto ideológico entre “izquierda” y “derecha” y la pasividad frente a la agresión del narcotráfico y de su invasión en todos los sectores de la sociedad.

Todo esto contribuyó a que se agravara el diagnóstico de Perón respecto a la destrucción del hombre y del Estado. Una muestra visible de ello es que frente a los 12 años de gobierno peronista que erradicaron la miseria institucionalizada impuesta por gobiernos liberales extranjerizantes y edificaron una Argentina próspera, justa y digna, los últimos 32 años de gobiernos “democráticos” no han transformado ni erradicado la Argentina recolonizada por el poder financiero internacional, sino que la han consolidado en forma por demás paradójica, con un 30% de pobreza prácticamente estructural, pero con dirigentes políticos y testaferros enriquecidos a más no poder en el lapso de muy pocos años, ante la mirada cómplice y la pasividad culposa de gran parte de la comunidad argentina.

De muchas maneras se destruye espiritualmente al ser humano: Quitándole toda esperanza de progreso posible, convirtiéndolo en un ser individualista ajeno e indiferente al destino común, desarraigándolo de sus raíces históricas. De la misma manera se destruye o degrada el alma de un pueblo.

En este contexto, la Argentina parece haber perdido el rumbo y el sentido de su destino histórico, al verse maltratada por gerenciadores de la política y por advenedizos sin escrúpulos que la llevan a padecer constantemente crisis recurrentes, cada 10-11 años. Pero esta decadencia no es irreversible. Bien podemos los argentinos y nuestra Patria vivir una vida digna, fieles a nuestra tradición histórica, rescatando y recreando los principios y postulados doctrinales que sustentaron la obra de gobierno peronista y la planificación que la hizo posible. Así como en 1945 el pueblo se hizo presente en la historia rescatando a Perón de la prisión, hoy se impone rescatar a Perón de la prisión histórica a la que lo ha sometido una dirigencia incapaz de toda grandeza. O los argentinos nos abrazamos a una Causa que nos permita recorrer un camino de grandeza o nos veremos condenados a sufrir el destino que otros decidan para nosotros.

José A. Quarracino                                               Juan Carlos Vacarezza

Subcoordinador general                                         Coordinador General

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[Publicado en Política del Sur, 4 de octubre de 2016, Año 10 No. 511]

DIOS ESCRIBE DERECHO EN RENGLONES TORCIDOS Y ABRE EL CAMINO

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Desde la perspectiva histórica, está profusamente documentada la presencia del cristianismo como fundamento de la conformación social y política de la América española a lo largo de todo su devenir. Es bien conocida la profunda devoción religiosa que animó a los Padres de la Patria –José Artigas, Santiago de Liniers, José de san Martín, Manuel Belgrano, Martín Miguel de Güemes, Manuel Dorrego, Guillermo Brown, Juan Manuel de Rosas, Facundo Quiroga, los constituyentes de Tucumán, etc.- y a los pueblos del Interior en sus luchas por forjar una Argentina independiente.

Fiel a esta tradición histórica, el peronismo significó la expresión más concreta y lograda de esa unidad de la fe religiosa con la vida política, al ser configurado por su fundador como una “nueva filosofía de la vida, simple, práctica, popular, profundamente cristiana y profundamente humanista”.

En la perspectiva de la Iglesia Católica, desde el papado de León XIII en adelante hasta nuestros días ha sido sistemática la ratificación efectuada por todos los pontífices, en su magisterio, de la proyección de la doctrina cristiana en la esfera pública, como sustento de la vida política de las comunidades humanas. Basta recordar las célebres palabras del papa Pío XII al decir que la acción política es la forma más excelsa de practicar la caridad, o las más actuales de Francisco, al decir que la política es una “altísima vocación, una de las formas más preciosas de la caridad, porque busca el bien común” (Evangelii Gaudium n. 205).

La criminal conducta del ex secretario de Obras Públicas de la Nación, el “señor” José Francisco López, al pretender esconder en un monasterio una millonaria cantidad de dinero del cual no podía justificar su posesión, no sólo constituyó un bochornoso (¿y pornográfico?) espectáculo que casi convirtió a una casa religiosa en un tugurio o un aguantadero. Significó también un acto de prostitución de la política, al convertir a ésta en muestra evidente e innegable de una actividad criminal al más alto nivel, la apropiación de fondos públicos nacionales en un “sistema recaudatorio de acumulación” (Jorge Asís dixit).

Con esta acción criminal prostituyente, el señor López ha confirmado que el “proyecto político” por él invocado ha sido en esencia un progresismo trucho, una forma sutil de antiperonismo o la antiperonización del peronismo. Confirma que el auto-proclamado “mejor gobierno de la historia argentina” ha prostituido las banderas más nobles de la historia nacional y ha dejado en el más absoluto ridículo a toda una franja del pueblo argentino que creyó realmente que estaba en presencia de un liderazgo “revolucionario” nac&pop, que en realidad sólo es un fenómeno delictivo (nuevamente Jorge Asís dixit), una versión siglo XXI de la política liberal-oligarca de apropiación, apoderamiento y uso del Estado para enriquecimiento de un minúsculo grupo de incultos, soberbios y vulgares patrones de estancia.

Pero como dice la sabiduría popular, no hay mal que por bien no venga. Frente a un gobierno de vocación liberal que ha encarado un ajuste económico, que si bien era necesario hace recaer todo el esfuerzo y el peso de la carga en quienes son los eslabones más débiles de la comunidad (al mismo tiempo que posibilita el enriquecimiento de los más ricos, muchos de ellos funcionarios de gobierno, y reforzando el crónico endeudamiento externo esclavizante), y frente al derrumbe de un seudo-peronismo saqueador del Estado, se abre un amplio camino de posibilidad de reconstrucción nacional, en la que todos los argentinos de bien nos unamos firmemente y luchemos por la salvación de nuestra querida Argentina, gravemente comprometida en su destino por la depredación y el saqueo a la que la ha sometido ininterrumpidamente el imperialismo internacional del dinero desde el año 1976 hasta ahora, mediante un electoralismo que sólo ha promovido administradores de nuestra decadencia y de la entrega de nuestros recursos, salvo alguna que otra excepción.

 

 

José Arturo Quarracino                    Juan Carlos Vacarezza

Sub-coordinador general           Coordinador General

MOVIMIENTO “PRIMERO LA PATRIA”

 

[Publicado en Política del Sur, 21 de junio de 2016, Año 10 No. 498]

VIRGEN de LUJÁN – Oración de Juan Domingo Perón

En esta fecha tan cara al pueblo argentina, consagrada a la Virgen de Luján como Patrona de la Patria y de la Nación Argentina, queremos rendir nuestro homenaje con la oración que el General Juan Domingo Perón, en su carácter de Presidente de la República, le ofrendara a la Santísima Virgen el 15 de noviembre de 1953, oración con la que supo expresar el agradecimiento a la Virgen por su amparo a los humildes en nuestra historia patria y el compromiso de luchar por la Paz y la Justicia para cumplir con nuestro destino histórico de Nación

Virgen de Luján2

La oración del Presidente de la Nación, General Juan Domingo Perón

 

“Señora Nuestra de Luján: Muchas veces he levantado mis ojos hacia vuestra imagen que ha sido permanentemente compañía de mi fe por todos los caminos de mi vida.

“Pero en esta solemne ocasión extraordinaria se elevan hacia vuestro corazón las miradas y las voces que quieren expresar por mi intermedio los sentimientos y los pensamientos del Pueblo Argentino, que es la Patria, cuya representación humildemente invisto.

“El pueblo argentino, sus hombres y sus mujeres, sus niños y sus ancianos, sus pobres y también sus ricos de buena voluntad, sus obreros y también sus empresarios, sus fuerzas espirituales, sus fuerzas armadas, el pueblo argentino, con todos sus hijos, los que viven en los campos, en los pueblos y en las ciudades de la Patria, los que tienen nuestra Fe y aún los que sin tenerla, os respetan, señora de Luján, como símbolo de la unidad espiritual de la Nación, que vuestra pequeña imagen representa…todo el Pueblo Argentino os agradece, antes que nada, vuestra compañía permanente y humilde, cumplida desde vuestra villa de Luján a través de todas las jornadas y a través de todas las vicisitudes de nuestra historia.

“Os lo agradece como solemos agradecer los hijos, tarde o temprano, esa compañía espiritual que representa la inquietud de nuestras madres siguiéndonos, desde cerca o desde lejos, desde la tierra o desde el cielo, por todos los caminos de la vida.

CORONA~1“Desde la humildad de vuestra imagen, materializada en vuestra pequeñez y en vuestro rostro tostado por el sol de nuestra tierra criolla, y desde vuestra propia historia, que ensalzó la de los humildes y humilló a los soberbios para enseñarles el camino de la humildad, desde vuestra imagen donde fueron grabadas para siempre con divina inspiración, nos llegan vuestras dos consignas maternales: la paz y la justicia.

CORONA~2“En esta fecha extraordinaria os prometemos mantenernos dentro de nuestras posibilidades humanas y con vuestra ayuda, fieles a vuestro mandato.

Queremos la paz de todos los argentinos, de todos los pueblo de América y de todos los pueblos del mundo. Pero no la queremos si no es justa, según vuestra consigna.

CORONA~3“Precisamente para que se cumpla vuestro anhelo infinito de paz, nos proponemos y os prometemos, madre de los argentinos, a luchar por la justicia entre los hombres y entre los pueblos.

Os pedimos en cambio, la compañía eterna de vuestra humildad ejemplar, para que humildemente sepamos cumplir nuestro destino sin que jamás nos domine la soberbia”.

“Y os pedimos la ayuda de Dios para que mirando vuestra imagen nunca olvidemos que solamente los humildes salvarán a los humildes, y que para ser fieles a nuestra vocación de paz y de justicia, nos mantengamos todos unidos y en la humildad, la única y tal vez la última fuerza que Dios ha querido dejar sobre la tierra para que volvamos a la Fe, a la esperanza y al amor, donde reside la auténtica felicidad de los hombres y la grandeza fundamental de los pueblos”.

Derrota cultural del Movimiento Nacional. Culpables se hacen los distraídos

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A causa de una citación judicial, Cristina Elisabet Fernández de Kirchner debió visitar uno de los tribunales federales de Comodoro Py. Muy rápida de reflejos, la ex presidente respondió con un acto político a la requisitoria judicial. Como se pudo apreciar, en dicho acto hizo gala de su tendencia a falsear la historia y manipularla a su favor, al comparar su situación actual con los derrocamientos y persecuciones sufridos por Hipólito Yrigoyen en 1930 y por Juan Domingo Perón en 1955. Ella no fue derrocada, en todo caso su candidato fue derrotado en las urnas, y a ella tampoco la están juzgando comisiones especiales anticonstitucionales, sino los juzgados naturales que han recibido denuncias –mientras ella ejercía la primera magistratura- que se han llenado de documentación respaldatoria.

Como ha hecho en ocasiones anteriores, la ex presidente se ha aferrado a la figura de Juan Domingo Perón como última tabla de salvación, cuando “las papas queman”, porque en general el gran líder argentino ha sido un convidado de piedra y un ignorado en esta “revolución imaginaria” llevada a cabo por el kirchnerismo, que después de 12 años de administración gubernamental ha dejado la economía del país en manos de las grandes corporaciones angloamericanas controladas por la dinastía Rockefeller (vía Consejo de las Américas), ha gobernado con las leyes matrices del Proceso de Reorganización Nacional, puso al Barclays Bank como organizador y garante de los canjes de deuda externa de 2005 y 2010,  y ha elevado a colaboradores de las últimas dictaduras militares –por ejemplo, Horacio Verbitsky, Eugenio Zaffaroni- a “modelos de la democracia”. La señora de Kirchner se pone al lado de Perón, pero rodeada de una dirigencia en su mayoría visceral e históricamente antiperonista, políticamente impresentable y piantavotos, cuyo único aporte a la democracia ha sido la de levantar obedientemente la mano para satisfacer los caprichos de su jefa.

Pero aún con su poder político sumamente debilitado y con un “estado mayor” que representa una armada Brancaleone del terror, la señora Cristina Elisabet de Kirchner todavía despierta sentimientos de fuerte adhesión y respaldo en gran parte de la población más castigada y postergada de nuestra comunidad nacional, y enfervoriza también a un número importante de jóvenes de nuestro sufrido conurbano.

Pero lo grave de la jornada del 13 de abril es que ante esta usurpación y apropiación de la figura y de la memoria de Juan Domingo Perón (y del ninguneo histórico al que ha sido sometida María Estela Martínez de Perón, última presidente constitucional derrocada), el supuesto “peronismo” no kirchnerista aferrado a un sarcófago electoralista no ha salido a responder esta provocación de la ex presidente. Y no ha salido a responder porque evidentemente no tiene nada para decir. ¿Qué puede decir este “peronismo” no-K si sólo encuentra su unidad en las figuras de un delegado de las mineras angloamericanas en las provincias del noroeste y de un alfonsinista-menemista reciclado en vaciador de la Provincia de Buenos Aires? Al igual que la ex presidente, este “peronismo” sólo recurre a la figura de Perón para llenar un vacío discursivo o para justificar una operación de marketing político, y nada más.

Este “peronismo” renovado y decente no convoca ni entusiasma, no le habla al pueblo ni a los jóvenes sino que sólo se preocupa de “hablarle a la gente”, de “ser pluralista, dialoguista, tolerante”, “de ser una oposición constructiva”, etc., ante un gobierno de tecnócratas tamizados por ondas de amor y de paz que sólo se ha ocupado de atender las “necesidades básicas satisfechas” de los ricos y de las corporaciones.

Esta dirigencia política y sindical no-K ha echado al olvido el mandato de Perón de prolongar en el tiempo la proyección revolucionaria de su obra. Ocupada como está en crear empresas offshore en paraísos fiscales (¿cuándo Perón y Eva necesitaron derivar fondos fuera del país?), no sólo ha olvidado sino que también se ha ocupado en impedir que el Movimiento Nacional recreara y restaurara las Escuelas de Formación Política y Sindical con las que Perón impulsaba la promoción. Creen que capacitar dirigentes es hacer cursos de liderazgo y de dinámica de grupos, o de contratar a “especialistas” afroamericanos para enseñar a jóvenes y mujeres “técnicas de empoderamiento”. A ninguno de estos dirigentes se les ocurre formar a las nuevas generaciones en Historia nacional, Historia del Sindicalismo, la Tradición cristiana y humanismo del Peronismo, ni mucho menos les interesa hacer conocer a sus dirigidos Conducción Política, Doctrina Nacional o el Modelo Argentino para el Proyecto Nacional. ¿Tienen miedo que Juan Perón se transforme en el conductor real de sus dirigidos?

Perón y la cultura hispánica

Frente a la defección de esta dirigencia aburguesada y envejecida espiritualmente, culpable y responsable de esta derrota cultural que sufrimos hoy los argentinos, y frente al intento imperialista de seguir manteniendo abierto el enfrentamiento fratricida, se nos plantea de nuevo la empresa de forjar la unión nacional, como condición indispensable para hacer de la Argentina una comunidad organizada e integrada, en la que todos seamos artífices del destino común. No necesitamos ni iluminados del mundo de las finanzas ni hoteleros exitosos. Todo está escrito. Sólo es cuestión de decidir ser libres o esclavos.

 

José Arturo Quarracino                   Juan Carlos Vacarezza

Sub-coordinador general                       Coordinador General

MOVIMIENTO “PRIMERO LA PATRIA”

 

[Publicado en Política del Sur, 19 de abril de 2016, Año 10 No. 489]

PERONISMO O KIRCHNERISMO, ESA ES LA CUESTIÓN

Movimiento Primero la Patria_Logo-BannerDías pasados, el dirigente político Fernando “Chino” Navarro declaró que la fuerza política que él integra “está obligada a construir unidad” entre el peronismo y el kirchnerismo, porque “el peronismo sin el conjunto del kirchnerismo no va a volver a ser mayoría, y que el kirchnerismo sin el peronismo no construirá tampoco mayoría”.

Evidentemente, el señor Navarro sabe que el peronismo y el kirchnerismo son dos realidades absolutamente distintas, que deberían unirse para “volver a ser mayoría” y así ganar elecciones. Pero con esto confunde lo táctico –lo electoral- con lo estratégico –el proyecto revolucionario que transforma a una sociedad. En esa confusión, pretende unir dos realidades que se han mostrado distintas y antagónicas, más allá de la “unidad” forjada en estos últimos 12 años a golpes de látigo y chequera por un lado, y sumisión rastrera por parte de cierta dirigencia política, que convirtió al peronismo en una franquicia para hacer negocios millonarios.

Perón y Evita liberaron al país de las garras de la dominación económica, financiera y política llevada a cabo por Gran Bretaña durante más de un siglo; consolidaron la industrialización nacional; forjaron la unidad del movimiento obrero; dignificaron a los trabajadores; promovieron la movilidad social ascendente; rescataron la deuda externa; se mantuvieron fuera de las garras del poder financiero internacional e hicieron del arte de la conducción política un acto de servicio sagrado, a favor de la Nación y del pueblo argentino, hasta el último minuto de sus vidas. No se hicieron millonarios trabajando en la función pública, sino todo lo contrario.

Perón ante la gloriaEn forma totalmente inversa, en sus 12 años de gestión el kirchnerismo gobernó apoyándose en las leyes económico-financieras del Proceso de 1976, concentró y extranjerizó la economía como en los peores momentos de nuestra historia (como lo ha reconocido en estos días su “vocero” Página12), avaló y duplicó la fraudulenta deuda pública externa, utilizando las reservas del Banco Central, afianzó el esquema agro-exportador dependiente de insumos industriales extranjeros, hizo del subsidio y clientelismo una política de Estado, incrementó la existencia de asentamientos urbanos, etc. Y sus dos máximos dirigentes hicieron de la función pública la fuente de su descomunal e inexplicable enriquecimiento personal. Pretendieron ser los jefes máximos de un movimiento superador del peronismo, promoviendo dirigentes extraños al movimiento nacional o decididamente antiperonistas (Amado Boudou, Martín Sabatella, Carlos Zanini, Carlos Heller, Diana Conti, Axel Kicillof, etc.), para terminar siendo los gestores de una derrota electoral sin atenuantes frente a una fuerza política local de reciente formación, mientras que Perón se cansó de ganar elecciones, incluso desde el exilio.

Al poner en paralelo un discurso de Perón y otro del matrimonio santacruceño, se percibe muy bien la diferencia entre la doctrina de vida predicada por un conductor político que sigue enseñando desde la eternidad y la vanidosa actitud auto-referencial vacía de contenido de quienes se creyeron los gestores de una revolución que sólo existió en su imaginación.

Señor Navarro: el peronismo no es un movimiento conservador que encajona la doctrina en formas rígidas, ni tampoco es un movimiento progresista que habla hasta vaciar la doctrina de contenido. Es ortodoxamente humanista y cristiano.

 

José Arturo Quarracino                       Juan Carlos Vacarezza

Sub-coordinador general                     Coordinador General

24 de Marzo – “Conmemoración”, olvido y esquizofrenia

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En la vida de los pueblos se han festejado siempre las fechas o acontecimientos que han significado un hito o punto de partida de su crecimiento moral y material. ¿Qué sentido tiene “conmemorar” una derrota? Hacer un culto de la derrota, Convertir en un feriado una fecha que envilece sólo sirve para deprimir y mantener vivo el mal que paraliza y que hace retroceder: no es criticando lo malo lo que fortalece y hace progresar, sino la exaltación y reafirmación de los valores y virtudes que le dan sentido a la vida en comunidad.

Una vez más, se ha “conmemorado” en nuestro país, por parte del progresismo y del izquierdismo en general, el infausto y criminal golpe de Estado de 1976, pero evitando toda mención a quien y quienes fueron derrocados, extorsionados y secuestrados el 24 de marzo de ese año, que fueron el gobierno democrático de María Estela Martínez de Perón y multitud de funcionarios y dirigentes políticos y sindicales. Se repudia el golpe y sus autores, pero nada se dice de los “motivos y pretextos” (Doctor Julio Carlos González dixit) que hicieron posible ese crimen, ni tampoco de lo que significó históricamente esa asonada.

En esta “conmemoración” se olvida que el objetivo del golpe cívico-militar fue el de hacer involucionar la Argentina hacia la “Década Infame”, retornar a la Argentina previa a la aparición de Juan Domingo Perón y su obra revolucionaria de gobierno. Dos meses antes del golpe lo había preanunciado la presidente de la Nación: “no vienen por mí ni por el gobierno, quieren derrumbar las chimeneas y las fábricas que levantó Perón”. Pocos días después del crimen institucional cometido, el responsable directo y último de la política de secuestro y exterminio del Proceso lo definió y resumió magistralmente: “el objetivo es volver a la Argentina del 3 de junio de 1943” (Albano Harguindeguy). 24/3/1976 no fue un golpe de unos locos, ni un golpe “fascista”, ni contra “los que pensaban distinto”, etc., sino contra la obra revolucionaria de Perón y contra la Argentina que él había erigido. Para voltearla, era necesaria una guerra civil devastadora. Así lo pronunció el historiador anglocanadiense H. S. Ferns en su libro La Argentina, (Editorial Sudamericana, Buenos Aires 1972, p. 247: “Como no sea mediante una guerra civil devastadora, resulta muy difícil imaginar cómo puede deshacerse la revolución efectuada por Perón”. Es llamativo que el citado historiador, antiperonista, califique a los gobiernos de Perón como revolucionarios. Ni ellos pueden dejar de reconocerlo.

La conmemoración “progre” olvida o encubre que detrás del golpe estaba la larga mano del Imperio Británico y de sus secuaces angloamericanos capitaneados por David Rockefeller. No fue casualidad que el ministro de Economía fuera el abogado José A. Martínez de Hoz, representante de la vieja oligarquía anglófila y miembro del Comité Internacional del Chase Manhattan Bank (fusionado en el año 2002 con el J. P. Morgan Chase Bank).

Esta conmemoración “progre” olvida o encubre también la colaboración que prestaron en ese momento las principales organizaciones armadas, creando las condiciones que justificaran ese golpe nefasto. No sólo recaudaron “revolucionariamente” (se calculan 23 millones de dólares sólo en el año 1973, por secuestros y robos), sino que se levantaron en armas contra el gobierno constitucional de Perón primero e Isabel Perón después. Es llamativa la “amistad” y diálogo que conservaron algunas cabezas de esos grupos armados con las cabezas del Proceso (Norberto Habegger-Albano Harguindeguy, por ejemplo), y no deja de sorprender la desaparición a mediados de 1975 de algunos militares (el coronel Jorge Montiel y el teniente coronel Martín Rico), quienes estaban informados que “oficiales de las Fuerzas Armadas tenían contacto con las cúpulas guerrilleras para desestabilizar al gobierno(entrevista de Carlos Negrete al doctor Julio Carlos González, publicada en La Nación, 24 de marzo de 2016, en http://www.lanacion.com.ar/1882362-julio-gonzalez-hubo-traiciones-en-el-peronismo). ¿Habrá sido ésta la colaboración de las organizaciones armadas a la guerra civil devastadora profetizada por H. S. Ferns?

Lo más grave es que esta conmemoración “progre” llega a la esquizofrenia, cuando repudia el golpe de 1976 en nombre de ideas y banderas socialistas, incluyendo la exaltación de la revolución cubana como proceso ideal de lucha anticapitalista. Ignoran o dejan de lado estos progresistas olvidadizos la colaboración y acompañamiento que hizo el régimen de Fidel Castro a nivel internacional, para que la dictadura argentina nunca fuera condenada en los organismos de las Naciones Unidas por su violación de los derechos humanos. La Cuba de Fidel Castro fue la gran aliada de la dictadura de Jorge Rafael Videla, tal como ha demostrado la investigadora estadounidense Kezia McKeague y lo hiciera conocer el 25 de marzo de 2011 la periodista Claudia Peiró (“Fidel Castro, insólito aliado de la dictadura militar argentina de Jorge Rafael Videla”, Infobae, 25 de marzo de 2011, en http://www.infobae.com/2011/03/25/1021554-fidel-castro-insolito-aliado-la-dictadura-militar-argentina-jorge-videla).

Como bien lo expresa el doctor Julio Carlos González, “el terrorismo de izquierda y de derecha actuaron como las tenazas de una pinza para desarticular y destrozar el gobierno de Perón y el Movimiento Nacional que lo sustentaba” (Asalto a la Argentina. m76. Motivos y pretextos, “Aquella noche trágica… 23 horas del 23 de marzo de 1976”, Editorial Docencia, Buenos Aires 2011, p. 31), para volver a una nueva Década Infame.

Todo lo demás es puro verso.

 

 José Arturo Quarracino                   Juan Carlos Vacarezza

Sub-coordinador general                       Coordinador General

CONSTITUCIÓN DE 1949: CONMEMORACIÓN Y HOMENAJE

El viernes 11 de marzo de 2016, a las 17.30 horas, el Movimiento “Primero la Patria” organizó en el salón de Unione e Benevolenza (Tte. Gral. Perón 1372, CABA) un acto de conmemoración y homenaje a la sanción de la Constitución de 1949, sancionada el 11 de marzo de ese año.
Fueron oradores en el acto-homenaje la dirigente Alicia Contreras (de Lomas de Zamora), el dirigente Juan Carlos Vacarezza (Coordinador General del Movimiento) y el dirigente Rubén Gioannini (secretario general de la Mesa de Jubilados, Pensionados y Retirados de la República Argentina).
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Alicia Contreras – Juan Carlos Vacarezza – Rubén Gioannini – Carlos Díaz

La finalidad del homenaje fue conmemorar la sanción de la Constitución de 1949, reafirmar los principios jurídicos y filosóficos emanados de la Doctrina Social de la Iglesia y de la concepción humanista y cristiana del peronismo, y comprometer la acción militante para que vuelva a tener vigencia la Carta Magna de 1949, en el contexto de una Nación políticamente soberana, económicamente libre y socialmente justa, de lo cual hoy la Argentina parece haber extraviado el rumbo.
Como síntesis de las palabras pronunciadas por los oradores, los mismos difundieron el siguiente texto:
“¿Por qué conmemoramos la sanción de la Constitución de 1949? Porque ella le dio sustento y fundamento jurídicos a la realidad de la Soberanía Política, como punto de partida de la Independencia Económica realizada en los primeros años del gobierno justicialista, indispensable para consolidar la Justicia Social.
En este sentido, la Constitución de 1949 profesaba unas convicciones muy precisas sobre las relaciones entre el Estado y la economía, según las cuales al poder público le correspondía la realización de aquellas actividades vinculadas a bienes instrumentales que llevan aparejado un poder económico tal, que no es posible dejarlas en manos de personas o entidades privadas sin peligro ostensible para el bien común. Así se impuso en el texto constitucional una serie de exigencias hacia las que debía orientarse la acción del Estado en su misión de fomento, estímulo, coordinación, integración y protagonismo directo.
Paralelamente, la reforma constitucional propugnaba que el desarrollo económico fuese acompañado por y proporcionado al progreso social, de modo que todas las categorías de personas participasen de los aumentos productivos. De estas premisas proceden los artículos 37 al 40 de aquel texto. Estos artículos consagraron los derechos del trabajador, de la familia, de la ancianidad, de la educación y de la cultura, la función social de la propiedad, el capital al servicio de la economía con el objetivo de sostener el bienestar social, y la organización de la riqueza y su explotación destinadas a promover del bienestar del pueblo.
Según Arturo Enrique Sampay, sólo legitimando la actividad económica no usuraria, como se lo propuso la reforma constitucional, podía restablecerse el espíritu económico precapitalista o tradicionalista, es decir, la ética económica cristiana, de tal modo que la riqueza quedaba sometida a una función social, que obligaba no sólo a distinguir entre medios lícitos y no lícitos para su adquisición, sino también a discriminar entre intensidad lícita y no lícita en el uso de los medios lícitos. En este sentido, la reforma constitucional instauró un orden económico esencialmente anticapitalista.
Hablamos de conmemoración, la cual es algo muy distinto de lo que es un recuerdo nostálgico. Éste último remite a un pasado que ya no existe, mientras que la conmemoración es pasado que se hace presente. Se hace presente porque la conmemoración reafirma y mantiene actual los fundamentos doctrinarios, ideológicos y culturales que constituyen la base y principios del texto constitucional de 1949. La Doctrina Social de la Iglesia y la filosofía humanista y cristiana constituyen las fuentes de las que han brotado esos fundamentos jurídicos que institucionalizaron jurídicamente la realidad de la revolución justicialista en las décadas de 1940-1950, revolución que merece y reclama ser llevada a cabo nuevamente, para que las nuevas generaciones puedan vivir con dignidad en una Nación que tiene como destino histórico constituirse como una Patria justa, libre y soberana, sustentada en una concepción humanista y cristiana de la vida de los hombres y de los pueblos.
Conmemoración y reafirmación de las verdades doctrinales y de los principios humanista-cristianos lleva a un tercer paso: el compromiso de volver a hacer realidad esa gran Argentina que supo ser justa, libre y soberana, y que hoy nos llama a servirla y recuperar esa grandeza nacional y la felicidad y dignidad que el pueblo argentino pudo disfrutar. Estamos llamados y nos comprometemos a hacer realidad de nuevo esa Argentina que fue y que debe volver a ser, para nuestros hijos y nuestros descendientes, para que la luz de la Justicia Social resplandezca en el cielo de la Patria por toda la eternidad”.

La conmemoración-homenaje culminó con el canto de la Marcha Peronista por parte de todos los presentes.

MILITANCIA y MERCANTILIZACIÓN de la POLÍTICA

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Al igual que en numerosos distritos municipales, provinciales y el nacional, la ex coalición oficialista denominada Frente para la Victoria está comenzando a implosionar y fracturarse, básicamente entre los que reivindican su pertenencia al justicialismo-peronismo y quienes hacen gala de “fe” kirchnerista. Este sector, después de ningunear y rebajar al peronismo como un elemento constitutivo del FpV y elevar al kirchnerismo al plano de “etapa superadora” del justicialismo, ahora pretende llenar al Partido Justicialista de afiliados, porque bien saben que “sin el peronismo, el kirchnerismo no existe” (Guillermo Moreno dixit).

El distrito de Lanús no ha podido escapar a esta diáspora: el ex espacio oficialista nucleado hasta el 10 de diciembre ppdo. en el kirchnerismo, se partió en 4 partes, siguiendo la división producida en el Senado provincial, donde este armado político se partió en dos bloques.

¿Cuáles son los motivos ideológicos-doctrinales que han provocado esta división? En la década del ’70 era clara la línea divisoria, claramente ideológica, entre la “Patria peronista” y la “Patria socialista”, dos concepciones políticas claramente diferentes y, en algunos aspectos, antagónicas. Hoy en día, lamentablemente, las diferencias y divisiones son sólo producto de la “lucha” por espacios de poder y de cargos. En ningún caso se explicitan ni se han explicitado las diferencias doctrinales, porque no existen.

Al igual que en otros planos de la política, la manipulación y la tergiversación del lenguaje ha sido una táctica utilizada con éxito por los defensores del statu quo, para despojar a las fuerzas políticas, en especial al peronismo, de su esencia conceptual y caricaturizarlas como maquinarias de acumulación de poder y gestoras de negocios.

Uno de los conceptos más tergiversados y degradados en esta manipulación ha sido el de la militancia. El kirchnerismo ha abusado hasta el extremo de este concepto, renegando de su origen y sentido históricos.

En sus dos primeros gobiernos, a partir de 1951, el peronismo comenzó a institucionalizar la formación y capacitación de los cuadros políticos y sindicales, como instancia fundamental e indispensable de comunión entre la conducción superior y el pueblo.

Luego de la sangrienta contra-revolución de 1955, la mayoría de esos cuadros fueron expulsados de los organismos oficiales gubernamentales y estatales, o fueron sufrieron persecución y cárcel y tuvieron que pasar a trabajar en forma clandestina. Estos cuadros formados y capacitados se convirtieron así en militantes. ¿Por qué?

En su sentido etimológico, militancia remite al término latino militia, que define al soldado llano que en los ejércitos romanos constituía la tropa de avanzada, por eso mismo expuesto habitualmente a padecer la muerte, lo que constituía un timbre de gloria y honor. Dispuesto al sacrificio máximo de su existencia -ofrendar la vida por el triunfo de la Patria-, la paga material que recibía era mínima, pero la retribución moral la superaba con creces.

Históricamente hablando y en sentido estricto, la militancia peronista nació luego del derrocamiento de Juan Domingo Perón en 1955, cuando miles de ex dirigentes políticos y sindicales fueron despedidos de sus cargos oficiales y muchas veces proscriptos, con lo cual tuvieron que ganarse la vida en el llano, en la actividad privada. En este sentido, muchos de los futuros dirigentes del justicialismo nacieron a la vida política a partir de esa matriz adversa y peligrosa, en general en forma clandestina, arriesgando sus vidas (durante casi 20 años ser peronista fue un delito). Se ganaban la vida en la actividad privada y “se financiaban” su militancia: no cobraban, sino que se pagaban ellos mismos su compromiso político. Luchaban por el ideal del retorno de Perón, para reimplantar en la Argentina las banderas históricas del justicialismo. Ni se les cruzaba por la cabeza las ventajas que podían obtener y los cargos que podían ocupar para hacerse millonarios. Por eso ofrendaban y sacrificaban su vida, porque servían a un ideal, no a ambiciones materialistas. Su misión fundamental era mantener viva la llama del ideal político en el seno del pueblo.

En 1973, cuando un militante llegaba a ocupar un cargo público se convertía en un funcionario, dejaba de ser militante, porque asumía una misión concreta en un poder del Estado. Lamentablemente, a partir del “retorno de la democracia” en 1983, la militancia comenzó a ser reemplazada por el punterismo político rentado, con lo cual el político-puntero empezó a transformarse en un político “profesional”, con un sueldo. Así, la política comenzó a dejar de ser un medio para modificar la realidad política, un servicio a la comunidad, para convertirse en un fin en sí mismo. En estos últimos doce años de gobierno, tanto el kirchnerismo como la mayoría de las otras fuerzas políticas elevó a la enésima potencia esta transformación, prostituyendo a la militancia, al convertirla en una actividad rentada con sueldos opulentos y para personas sin experiencia alguna, muchas veces sin desempeñarse en un cargo, “para hacer política”. En distintas oportunidades Juan D. Perón sostuvo que la mejor forma de corromper a un joven despojándolo de ideales era darle un cargo y pagarle un sueldo más que suculento, con lo cual ya no defendían ideales sino su ingreso. Así, a lo largo de estos años, los militantes rentados se han convertido en una casta que no se retiran jamás de los cargos, inmovilizando todo cambio y trasvasamiento dirigencial, saltando de un espacio político a otro sin el más mínimo pudor: lo fundamental es permanecer y mantenerse, a como dé lugar.

En el peronismo es fundamental recuperar el sentido más profundo de la militancia. Para ello, es imprescindible volver a Perón y a sus enseñanzas¸ sin olvidar jamás que Perón sigue vivo en su doctrina, tal como predijo Eva Perón en 1949: “el movimiento político puede tenerlo [a Perón] como líder único sin correr el peligro de desaparecer el día infausto que falte Perón porque siempre quedará Perón al frente de su pueblo como un ideal, como una bandera, como una guía, como estrella para señalar en las noches el camino de la victoria definitiva”. En definitiva, aunque haya partido de este mundo hace 41 años, Perón sigue conduciendo al Movimiento, los dirigentes sólo coordinamos la militancia de los compañeros y argentinos de bien que quieren hacer de la Argentina una Patria grande y que su pueblo pueda ser feliz en plenitud, con dignidad y justicia social reales.

Juan Carlos Vacarezza

Coordinador General

José Arturo Quarracino

Sub-coordinador general